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La guerra solo en suelo Iraní?
Las tensiones entre Irán y Estados Unidos volvieron a escalar luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica rechazara las declaraciones del presidente Donald Trump, quien había afirmado que la guerra estaba “prácticamente terminada”.
A través de un comunicado oficial, el cuerpo militar iraní aseguró que el conflicto continúa activo y desafió el diagnóstico de la Casa Blanca sobre el estado real de las capacidades militares del país.
Según indicaron desde Teherán, su arsenal de proyectiles es “más potente que al inicio de la guerra”, en contraste con el balance de Trump, quien había sostenido que la infraestructura de misiles y drones iraní había quedado desarticulada tras las últimas ofensivas.
“Estamos dispuestos a expandir la guerra”
En el mismo mensaje, la fuerza de élite iraní advirtió que está preparada para ampliar el alcance del conflicto si continúan los ataques.
Desde Irán también reclamaron para sí la autoridad para definir el cese de las hostilidades en la región y remarcaron que las decisiones sobre el futuro del conflicto no dependerán de Washington.
“Las ecuaciones y el futuro de la región están ahora en manos de nuestras fuerzas armadas; las fuerzas estadounidenses no decidirán cuándo termina el conflicto”, remarcaron.
Amenaza sobre el suministro de petróleo
El comunicado también incluyó una advertencia sobre el comercio energético en la región. Las autoridades iraníes señalaron que podrían interrumpir las exportaciones de crudo mientras continúen los ataques de Estados Unidos y de Israel.
La amenaza impacta directamente en el mercado energético internacional, ya que una parte significativa del petróleo mundial se transporta por el Estrecho de Ormuz.
La respuesta iraní llegó pocas horas después de que Trump afirmara que la campaña militar conjunta iniciada en febrero había dejado a Irán sin capacidad naval, aérea ni de comunicaciones, y que la contienda se encontraba en una etapa “prácticamente concluida”.
"Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos lo golpeará veinte veces más fuerte que hasta ahora", escribió el mandatario estadounidense en su red Truth Social.
En el mismo mensaje, Trump sostuvo que una eventual apertura del paso marítimo beneficiaría especialmente a las economías que dependen del crudo transportado por esa ruta, entre ellas China y otras naciones asiáticas.
"La muerte, el fuego y la furia reinarán sobre ellos. ¡Pero espero y rezo para que eso no suceda! Este es un regalo de Estados Unidos a China y a todas las naciones que utilizan intensamente el Estrecho de Ormuz. Esperemos que sea un gesto muy apreciado", añadió el mandatario intentando dar a entender que sería un gesto para el gigante asiático, con el que mantiene diferencias por las exportaciones, a las que le agregó nuevos aranceles a su llegada al Ejecutivo estadounidense.
Las declaraciones del líder republicano llegaron pocas horas después de asegurar que el conflicto con Irán está “muy adelantado a lo previsto” y que la guerra se encuentra “prácticamente completa”, aunque evitó brindar detalles sobre cómo podría concluir.
Sin embargo, al ser consultado nuevamente, insistió en que Washington responderá con mayor intensidad si Teherán intenta bloquear el estrecho.
Mientras tanto, desde el gobierno iraní cuestionaron la estrategia militar de Estados Unidos y de Israel. El ministro de Asuntos Exteriores iraní afirmó que ambos países no tienen “un final realista en mente” para el conflicto.
La Guardia Revolucionaria Islámica rechazó las afirmaciones del presidente estadounidense y aseguró que el conflicto sigue activo en un comunicado oficial, en el que sostuvieron que su capacidad militar se mantiene intacta y que incluso su arsenal de proyectiles es “más potente que al inicio de la guerra”.
Las tensiones en la región también repercuten en el mercado energético global. El precio internacional del petróleo había superado los USD 100 por barril en la madrugada del lunes, impulsado por el temor a una interrupción del suministro.
Sin embargo, tras las últimas declaraciones de Trump sobre una posible resolución del conflicto, la cotización retrocedió y volvió a ubicarse debajo de los USD 90 el barril.
En paralelo, en Teherán los habitantes atravesaron otra noche marcada por fuertes bombardeos aéreos, en el undécimo día de enfrentamientos en Medio Oriente.



