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El FMI de visita
Georgieva tendrá reuniones con Milei y Caputo; además lugares como Vaca Muerta... ¿Será que quiere ver con que le quieren pagar?
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llega este lunes a la Argentina para cumplir una agenda de dos días que incluirá reuniones con el presidente Javier Milei, el ministro de Economía Luis Caputo, una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, una exposición en el Palacio Libertad y una visita a Vaca Muerta. El viaje se realizará por invitación del mandatario y tendrá lugar en un momento clave para la relación entre el organismo y el Gobierno.
Aunque la agenda completa todavía no fue oficializada por la Casa Rosada ni por el Ministerio de Economía, desde el organismo confirmaron que la funcionaria permanecerá en el país hasta el martes. Además del encuentro con el jefe de Estado, también se espera una reunión con el titular del Palacio de Hacienda, aunque ese tramo aún no fue confirmado oficialmente.
Uno de los momentos centrales de la visita será el recorrido por Loma Campana, en Neuquén, donde Georgieva será recibida por el presidente de YPF, Horacio Marín. La presencia en Vaca Muerta aparece como un gesto hacia uno de los sectores que el Gobierno considera estratégico por su capacidad para generar exportaciones y sumar divisas.
La llegada de la titular del organismo se produce con el acuerdo de facilidades extendidas firmado en abril de 2025 como principal marco de discusión. Ese programa, el número 23 entre la Argentina y el FMI, fijó entre sus objetivos el fortalecimiento de las reservas del Banco Central, con desembolsos por unos USD 20.000 millones. Hasta ahora ya fueron girados USD 15.800 millones, pese a que en mayo el directorio aprobó la segunda revisión luego de un nuevo incumplimiento en la meta de acumulación de reservas. Actualmente, la deuda del país con el organismo asciende a USD 57.870 millones, equivalente al 34,6% del total de créditos pendientes del Fondo, mientras que para el resto de 2026 quedan vencimientos por USD 2.745 millones.
En los últimos meses, sin embargo, el foco del seguimiento cambió. Si durante buena parte del programa la principal preocupación estuvo en las reservas, este año el Banco Central ya compró más de USD 13.000 millones y logró cumplir el objetivo de acumulación del primer semestre. Ese desempeño desplazó la atención hacia las cuentas públicas, especialmente después de los resultados registrados en junio.
Durante ese mes, el sector público registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones, con pagos de intereses netos por $328.049 millones. Fue el primer saldo negativo del año y derivó en un leve incumplimiento de la meta comprometida con el organismo. Mientras el programa establecía un superávit primario acumulado de $6,86 billones para el primer semestre, finalmente el resultado fue de $6,29 billones. Desde la consultora EconViews sostuvieron que "la distancia no es enorme" y consideraron que "el organismo probablemente conceda un waiver", aunque remarcaron que el margen fiscal es más reducido que en años anteriores.
En paralelo, el frente cambiario muestra números más favorables. El programa financiero presentado por Caputo contemplaba que el Tesoro le comprara al Banco Central USD 6.700 millones durante 2026. Esa previsión ya fue superada, ya que entre enero y julio las adquisiciones alcanzaron USD 6.875 millones, unos USD 175 millones por encima de lo proyectado inicialmente.
Desde Economía explicaron que ese excedente respondió a una decisión preventiva ante la incertidumbre sobre la llegada de desembolsos de organismos multilaterales y posibles variaciones en la cotización de los bonos en euros utilizados para el pago de intereses. El esquema financiero también incluye garantías del Banco Mundial y el BID, desembolsos del FMI por USD 1.900 millones, otros USD 2.800 millones de organismos internacionales y emisiones locales por USD 6.000 millones, de las cuales ya se colocaron USD 4.000 millones mediante los Bonar 2027 y 2028. El colchón previsto entre necesidades financieras y fuentes de financiamiento se estima en USD 3.700 millones.
Más allá de los resultados de este año, buena parte de las miradas ya están puestas en 2027. Según las proyecciones oficiales, el Tesoro prevé comprarle al Banco Central otros USD 4.900 millones y colocar USD 5.000 millones adicionales en el mercado de capitales local durante un año atravesado por las elecciones.
El componente político también forma parte del análisis del organismo. La semana pasada, Moody's elevó la calificación de la deuda soberana argentina de Caa1 a B3, aunque el vicepresidente de la calificadora, Jaime Reusche, explicó que el riesgo político sigue limitando una mejora mayor. El ejecutivo sostuvo que la principal incógnita pasa por determinar si las políticas económicas actuales pueden transformarse en "una política de Estado que trascienda al gobierno de turno", algo que, según indicó, recién podrá evaluarse después de las próximas elecciones.
Además, Reusche señaló que la diferencia entre la calificación crediticia y el riesgo país refleja la cautela de los inversores, quienes todavía tienen presente el proceso de ajuste impulsado durante el gobierno de Mauricio Macri y consideran que no logró sostenerse en el tiempo. Como contraste, mencionó el caso de El Salvador, que mantiene una calificación similar pero exhibe un riesgo político menor.

